Los funcionarios serán sometidos a evaluaciones periódicas para determinar si cumplen con su trabajo

El Gobierno quiere que los empleados públicos sean sometidos a evaluaciones periódicas y hacer depender de ellas una parte de sus retribuciones y su continuidad o no en el puesto de trabajo.
En el caso de que no rindan en los puestos que tienen asignados, se les podría apartar de los mismos y cambiarles a una nueva tarea, sin perder por ello su condición de funcionarios.

"Yo no me quedo satisfecho con un modelo de Función Pública en el cual los funcionarios, hagan lo que hagan, sean inamovibles. Y tampoco que sean removibles en función de intereses políticos. La categoría de funcionario te garantiza el trabajo, pero no el puesto de trabajo si no se cumplen sus funciones", subrayó Sevilla.

No obstante,no determina qué mecanismos de evaluación se emplearán ni quién se encargará de realizar dichas evaluaciones, un aspecto que aún se tiene que desarrollar.